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S.B. GUERRA CIVIL

HISTORIA DE SANTOS BARBAS

EN LA GUERRA CIVIL

Esto son mis padres y hermanos.Agustin Barbas CobosMaria Gallego Gill.Nacidos alla por los años 1875.Hermanos: Josefa Justina Pedro yPrudencia.

Josefa

Justina

Prudencia

Nuestra casa, aqui me detubieron.

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PROLOGO

Santos Barbas Gallego nació en Renales el 1 de noviembre de 1912. Es el tercero de sus cinco hermanos Josefa, Justina, Pedro y Prudencia. Su Padre Agustín Barbas era el menor de tres hermanos, Romana y Eulogio. Su abuelo Nicanor Barbas se casaría en segundas nupcias y tendría varios medio hermanos, Juana Bambina, Raimunda, Maximino, Gaspar y Mariano.Su padre Agustín era Músico y dominaba varios instrumentos (acordeón, guitarra, bandurria, laúd y violín). De ello que Santos y su hermano Pedro heredaran entre otras cosas el don de la música, que llevó en la sangre hasta el día de su muerte, y que transmitió a su hijo Antonio. Dominó varios instrumentos en la música de cuerda con prioridad su guitarra. Fue músico, agricultor, molinero, guarda de pesca y en su juventud pastor de ovejas. Se quedó sin madre siendo muy joven y trabajó en el campo hasta hacer el servicio militar en Zaragoza en infantería. Durante su mili habría unas elecciones generales bastante polémicas entre derechas e izquierdas y cuando se licenció comenzaría la guerra civil Española.

CAPITULO I

En 1936 estalla la guerra, pero en el pueblo estábamos bastante confusos porque no llegaban los medios de comunicación y no sabíamos en realidad lo que estaba pasando.

Vino alguien de Madrid y dijo que la guerra estaba en marcha y que no tardando llamarían a filas a los mozos recién licenciados. No tardamos mucho en conocer que los delegados sindicales de Sigüenza habían matado al “Carterillo” y tenían secuestrados a los componentes del Ayuntamiento. Y que ya había fuerzas republicanas que mataban curas y quemaban las iglesias. Días después vinieron de Madrid hijos del pueblo, el cojillo y el Máximo Grupeli y otros de sus mismas ideas y quemaron los santos de la iglesia de Renales, libros ropas y demás enseres. A mí eso no me gusto, y pensar que me iban a llamar para luchar con ellos, tampoco. Fueron a Navalpotro a buscar el cura (Don Adolfo para matarlo) pero corrió el aviso mas rápido que ellos y cuando fueron no lo encontraron, lo tenían escondido Pocos días habían pasado de estos incidentes, cuando recibí una carta, para que me presentara a filas en un regimiento de infantería de Madrid. Yo y unos cuantos más del pueblo nos fuimos al lugar indicado y nos presentamos en dicho cuartel; allí permaneciéramos mucho tiempo sin que nadie nos dijera nada, ni nos sellara ningún papel como que nos habíamos presentado. Llevábamos cerca de un mes con la ropa, sin lavar y mal comidos, cuando nos encontramos en el comedor con unos soldados que marchaban con camiones a la zona y decidí venirme al pueblo para lavar la ropa y después volver. Llegaron a la Venta de Almadrones y desde allí vine andando al pueblo. Ya de noche llegué a casa y mi padre me dijo que en el pueblo estaban los nacionales que habían tomado Sigüenza y que habían hecho retroceder a los rojos al otro lado del río, y

que nuestro atajo de ovejas estaba allí que había que traerlas al pueblo para que no se las llevaran los rojos. No se me ocurrió otra cosa mas que marchar a los hoyos (zona roja) y traer las ovejas a zona nacional sin percatarme de lo que es una guerra y que los nacionales me podían tomar como espía Mi Cuñado Pascual me dijo: Ves y te presentas al capitán que esta en la comandancia en casa del tío Balbino y le cuentas lo que ha pasado no te vayan a tomar como espía y te fusilen. En el pueblo corrió la voz de que yo había vuelto de Madrid de la zona roja y no me dieron tiempo a ello; estando ablando esto se presentaron a detenerme como rojo, de momento mi vida corría peligro. Mi situación era complicada en el pueblo había muchas rencillas y alguien podría dar malos informes, como así fue. En el pueblo antes de llegar las fuerzas nacionales; hijos del pueblo habían mandado a grupos de milicianos a llevarse detenidos a los que ellos odiaban para matarlos,(Entre otros los Cojillos y los Tejedores) ( El tío Timoteo Ortiz apunto estuvo. No lo mataron porque fueron rápidamente a avisar a su hermano Benjamín que había votado a las izquierdas).

También a Gregorio Gallego y a Balbino del Amo, los sacaron de sus casas a las tres de la mañana y los llevaron al barrio bajero para matarlos; les salvó la cantidad de gente que acudió al oír las voces y ya no se atrevieron. Días después entrarían los Nacionales al pueblo y instalarían la comandancia militar en su casa (me parece que era el juez o teniente Alcalde y con lo sucedido, odiaba bastante a los que tenían tendencia a las izquierdas, entre ellos yo que me había marchado a Madrid para entregarme a las fuerzas republicanas. (Balvino y Gregorio eran tío y sobrino y en aquellos momentos manejaban el pueblo). Yo no tuve suerte y el tío ....... dio malos informes al capitán que tenia la Comandancia instalada y me llevaron para fusilarme a la cárcel de Sigüenza. El tio Balbino pudo evitarlo pero no lo izo. Los Rojos en Sigüenza habían hecho verdaderas masacres matando más de 150 personas, y cuando entraron los nacionales hicieron lo mismo y estaban; muy enconados pues yo era un rojo más, por el mero hecho de ir a presentarme a Madrid.

Gregorio (el alcalde recin nombrado o no se si lo nombraron mas tarde) que es primo carnal mío; cuando se enteró, tubo una discusión con .. ... por dar malos informes de mí y le propuso ir a Sigüenza para evitarlo, y este se negó. Mi cuñado Pascual y mi tió Antonio (padre del alcalde )y cuñado del .............) , y el mismo alcalde, propusieron crear rapidamente una comisiòn que se formó con vecinos de Renales; el tio Balvino se negó a participar , a pesar de pedirselo su cuñado Antonioy su sobrino Gregorio. Esta comisión fue encabezada por el tío Jacinto de Laranueva que tenía mucha influencia en la zona nacional y conocía al capitan de Sigüenza, el alcalde y otros que se se personaron en Sigüenza para informar de que la declaración que izo Santos, era la real y que no era ningún espía. Que él fue a Madrid por que lo llamaron, pero que el no tenia ningún interés en luchar con los republicanos, ni sabía lo que hera una guerra. Que lo dejo bien claro, cuando vio quemar los santos de la iglesia, le dijo a Máximo Grupeli , (uno de los autores) “Que yo tenga que luchar con vosotros sin compartir estas ideas de matar a los curas y quemar los santos de la iglesia de tu mismo pueblo, no lo tengo claro” y que cuando vino al pueblo, no se percató en entregarse ya que las ovejas corrían peligro. En realidad no sabía lo que es una guerra, y nunca pensé en las consecuencias. El tio ....... debió pensar lo mismo; de lo contrario no creo que lo hubiera hecho. A pesar de que después de esto diera malos informes de otros que fueron fusilados en Alcolea y que otra comisión que fue oyeron los tiros del fusilamiento un cuarto de hora antes de llegar.

En la cárcel esperaba turno para el pelotón de fusilamiento y la orden ya estaba firmada.La noche anterior tenia que ser fusilado; una pequeña revuelta que se formó por los alrededores, ocupó a los soldados que debían hacerlo. Esa fue mi gran suerte, justo a tiempo para que llegara la comisión y gracias al tío Jacinto que, con su influencia consiguió frenarla para negociarla que Santos se integrara en las filas nacionales y que también se integraría su hermano Pedro, a quien todavía no lo habían llamado. Fue aceptado por el mando nacional y por mí cuando me lo comunicaron. Allí me enteré de lo que había preferido no saber; ya no me dejaron volver al pueblo, de lo que después me alegre, pues bien seguro habría cometido alguna locura que

hubiera sido un mal para mi y mi familia durante toda la vida.Así salí de mi primera hazaña de Guerra. Otras tan peligrosas o más vendrían más tarde. Al tío ....... nunca se lo perdonaría. Después de tres años de guerra sin venir a casa y con azañas mucho mas gordas; la verdad que a mi regreso se me pasó aquella furia.Cuenta su hijo: Que incluso unos días antes de su muerte cuando estaba pasado de cabeza, comentaba. (A este “paticas lo tengo que matar). Al tio .........., siempre le llamaba “paticas” (pienso que era un apodo) Pronunciando su nombre. Durante una semana no decía mas que cosas de la guerra y cosas que nunca antes cuando estaba bien había dicho; a mí me queda la duda si seria verdad o serian los efectos de su agonía. Murió comentando sus grandes batallas.(Me contó que un día cuando estaba de guardia en la ametralladora y que tenía un campo de tiro que eran unas labores recién aradas; vio como unos milicianos salían del monte avanzando por las labores en dirección a su ametralladora sin percatarse de nada y que el les dejaba avanzar hasta muy cerca. A unos cien metros, no se atrevió a matarlos y disparo una ráfaga a su derecha, cuando corrían disparo otra a su izquierda de manera que ellos vieran el polvo de las balas en las labores y se percataron que no querían matarlos; todo sucedió en segundos. Esto izo que uno de ellos se volviera mirando la ametralladora y dijera en voz fuerte “gracia hermano”. Esto le costaría un aviso. El cabo de guardia le dijo que lo suyo era dejarlos llegar y cogerlos prisioneros.)No estamos en la guerra para asustar a la gente, en la guerra se mata al enemigo o sino días después el te puede matar a ti.Tambien me dijo que el con su ametraladora; era consciente de las bajas que puede causar una maquina y que el nunca fue un buen guerrero; nunca apuntaba a el enemigo, y cuando lo hacía desviaba para asustar y no dar; cuando tiraba ráfagas, cerraba los ojos para no ver nada, pues en las grandes batallas cuando te tiraban a ti y sentías silbar las balas tan cerca, era diferente, (o matas o te matan).

En esta iglesia de Renales. Maximo Grupeli y sus colaboradores, quemaron los santos y demas enseres, no mataron al cura porque un aviso le dio tiempo a esconderse.

Esta es la casa del tio Balbinio, donde estaba instalada la comandancia militar de la zona nacional.

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